mayo 14, 2018

MIS AMANECERES





Los años han hecho que los amaneceres de mi casa cambien constantemente. Lejanos han quedado aquellos días en los que amanecía con las ojeras colgando y un desvelo agotador por haber tenido que amamantar cada dos horas al hijo en turno, pero ningún cansancio valía ante la sonrisa dulce de un bebe que sabía que nuevamente había salido el sol y le espera un mundo nuevo por descubrir desde los brazos de su madre.

Después, lenta y suavemente entraron por la ventana de casa aquellos días del inicio de la era escolar de los hijos; digo era, porque ahora que veo hacia atrás, parecen años interminables. Los amaneceres se volvieron apresurados, entre uniformes, tareas, loncheras, panes con crema, crayones, sacapuntas y borradores, celebraciones del día del maestro, de la madre, del padre, la independencia, los deportes, fracasos y aciertos y, sobre todo, las tan esperadas vacaciones. Año con año, peldaño tras peldaño la era escolar iba llegando a su fin. Como regalo, me dejó una preadolescencia tranquila y una adolescencia fresca. Tonalidades nuevas de voz, y algunos vellos que asomaban en sus frescos rostros, figuras perfectas talladas por la disciplina del ballet, carcajadas gratas, conversaciones placenteras, sueños que empezaban a asomar en el corazón de mis hijos y que en aquel entonces, parecían tan lejanos.

Los amaneceres universitarios fueron más tranquilos, el tiempo era marcado por un reloj situado en un faro diminuto que no necesitaba acelerar los segundos; cada uno buscaba lo que necesitaba, empezaban a saborear las mieles de la independencia. Entre nosotros abundaban las conversaciones de sobremesa, interminables e interesantes.  
La diversidad de horarios repartida en tres hijos, me convirtió en taxista y en la mejor saltimbanqui del tiempo. Ya no había loncheras ni uniformes; a cambio se fueron revelando los días largos y sus noches de exámenes parciales, entrega de trabajos, inscripciones en las madrugadas, de llanto, impotencia y celebraciones; las ojeras no colgaban ahora de mis ojos, sino de los ojos de ellos. Y yo dormía plácidamente, sabiendo que en el campo de batalla, sabrían conquistar cada uno de sus sueños. Al final de tanto esfuerzo llega la cosecha, y cuando escuchas su nombre y los ves pasar a recoger sus títulos, te das cuenta que fue ayer que en tus brazos descubrían el mundo, que no ha pasado mucho tiempo del día aquel en el que les enseñaste a usar una cuchara, a levantarse si se caen, a que los amaneceres inician con unos buenos días, y que las estrellas del cielo son la certeza de una existencia divina.

Tan distintos a los días pasados son mis nuevos amaneceres, el fogón de la cocina inicia con los primeros rayitos de sol, el olor del café llama al “Dichosofuí” a cantarme desde el pino, algunas luciérnagas ya van a dormir y yo corro a preparar en el horno el pan caliente de los comensales, que pronto tendrán que ir a sus trabajos. Les escucho desde la cocina, hablar de corbatas, camisas, noticias, trafico, y así hasta que llegan a la mesa, conversamos en el desayuno y entre un corre y corre veo levantarse como una parvada de gaviotas a mis hijos y volar alto, cada uno se despide con un beso suave y sencillo, ese beso eterno en el alma que me hace sentir viva, que me recuerda el trabajo realizado, y me llena la existencia.

Cuando todos se han marchado, mi casa entra en letargo, mis perros que también se han despedido de todos los demás van buscando su puesto cerca de mi escritorio, las gatas se acomodan cerca de la música de piano que nos regala la Alexa, me acompaña un rico té de canela con miel, que he preparado antes de apagar la lumbre y cerrar la cocina para empezar a navegar entre libros, música, poemas, escritos,  y poder así reinventarme cada día.

© 2018. Mayela Bou








abril 04, 2018

CAMINO SIN DUEÑO

Camino sin dueño, camino de nadie.

Sobre el polvo adusto 
se traza la huella de nadie, 
sin saber quién parte,
sin saber quién llega.
Mi camino incierto ya no espera forasteros,
ni favores cobrados, ni amores vendidos.
A la orilla de mi tiempo dibujo mis huellas
el polvo las ciñe y el viento las vuela.
Invento vergeles con flores de olvido,
con nubes de polvo y aves sin nido.
Camino sin dueño, camino, camino.

© 2018. Mayela Bou

Fotografía: Rodrigo Castro Bou.

octubre 05, 2017

Las manos de mi madre.





De mi madre y su sublime profesión
aprendí el arte de la paciencia,
supe de la unión de las partes
retenidas por el hábito de la constancia.
Descubrí que las rutinas no siempre son malas,
ni los nudos dañinos.
Que del amor hay que cuidarse
como se cuida con un dedal,
sabiendo que sus punzadas son crueles
y profundas.
Que hilvanar no es lo mismo que sujetar y rematar,
siempre las cosas pueden cambiar.
Pero también aprendí que los cortes deben ser
respetados y definitivos,
porque una vez están hechos ya no hay marcha atrás.
Aprendí la magia de los colores, las caricias de las texturas,
el sabor amargo de las equivocaciones.
Aprendí a reconocer la belleza de un cuerpo desnudo,
que sus medidas son más que 60-90-60,
es el brillo de asombro en unos ojos
que reconocen el arte de unas manos prodigiosas,
las manos de mi madre.



 © 2016. Mayela Bou

septiembre 15, 2017

Kilómetro 51





Llegar al Kilómetro 51 ha sido interesante, reafirmar que la vida es solo un instante, un suspiro, un latido. Es aquello que deseamos ser y hacer, es la utopía que nace en los sueños nocturnos, en ese intervalo entre la vida y la muerte.
Estos maravilloso 365 días me han abrazado de manera dulce y mágica, han hecho liviano mi equipaje, agudizado mi intuición, han bendecido mis silencios y han llenado de luminosidad y perdón mis soledades. He comprendido que el ruido no me dice nada, que la aprobación de los demás solo es un reflejo de sus propias frustraciones, que no quiero ser el espejo de los errores de otros, he aprendido a elegir retirarme de todo aquello, sean lugares, personas, relaciones o situaciones que me hacen daño. Ya no me interesa adivinar el futuro, he decidido olvidar todo lo que cimienta lazos y dejar que las cosas sucedan, libres, frescas, sorpresivas, silenciosas o llenas de algarabía. Descubrí que los imposibles se esconden en los minutos, horas y días de espera. Todo llega. Pero también sé que todo pasa.

Ahora comprendo cuan sagrado puede ser pasar todo un domingo en pijama, leer, escribir, salir a caminar bajo la lluvia, abrazar a la niña que llevo dentro, reírme a carcajadas sin miedo a perder la elegancia, sostener mis convicciones y luchar por mis derechos, sentir-me, sentir que me estoy convirtiendo en ese lugar adónde siempre, siempre quiero estar.

Hace 51 años llegué, ahora sé que los próximos 50 serán aquellos en los que construya el camino de regreso a casa.

FELIZ CUMPLEAÑOS PARA MI!
BIENVENIDO SEA MI AÑO 51








octubre 31, 2016

MAGIA

MAGIA
Mi magia,
falló en el momento que no pude retenerte,
cuando el gira tiempo te arrancó de mis brazos,
cuando en mis labios se ahogo mi alma debilitada
por el amor que tú seguiste en una ruta equivocada.
ARESTO MOMENTUM


Mi corazón hecho pedazos buscó
un hechizo protector
y en la búsqueda encontró,
letras, versos, y una luna llena
que con devoción de él cuidó.
CAVE INIMICUM

En las noches de soledad,
mi corazón te salía a buscar ...
entre hadas y elfos,
estrellas y unicornios;
en los cuatro elementos
sabía que te iba a encontrar.
En Pegaso me transformé
y con mi propio vuelo te hechicé. 
EXPECTO PATRONUM

Cuando sale el sol, la magia termina
y tú, vuelves a los brazos de tu amada,
feliz, y hechizado te alejas de mi,
y yo, soñadora, busco la pócima,
que te haga volver en la próxima noche
de luna llena.
FINITE INCANTATEM

Regresa, vuela hacia mis brazos,
deja que los polvos de la magia
controlen tu corazón,
amarme sin final, para que yo,
supremamente en ti, me pueda abandonar.
WINGARDIUM LEVIOSA

Elementos fantásticos,
magia universal,
varitas mágicas
poderes de amor
Trasladen a mi amado
y dejadlo dentro de mi corazón!
POLVOS FLU

Fibra de corazón de dragón,
pelo de cola de unicornio,
pluma del ave fénix.
Esencias todas juntas,
hechizo de la verdad,
pongan en mis manos un gira tiempo
y dejen que nuestro amor
recupere los minutos muertos
por la maldición de la separación.
AVADA KEDAVRA

¿Bruja o Hechicera…?
¿Amor o ilusión…?
¿Fantasía o realidad…?
Mientras lo averiguamos
cúbrete con la capa de la invisibilidad.
Bésame larga y apasionadamente,
dame un beso mágico,
porque ha ésta hechicera la ha vuelto loca
la magia de tu mirar,
y el fuego de tu boca ardiente que muero por besar.
MAGIA
© 2013. Mayela Bou



ARESTO MOMENTUM
Sirve para hacer que se acabe un momento o suceso.
CAVE INIMICUM
Poderoso hechizo protector
EXPECTO PATRONUM
Es un escudo de magia blanca que en su forma corpórea toma la figura de un animal distinto, según la persona que lo lance.
FINITE INCANTATEM
Culmina los efectos de los encantamientos.
WINGARDIUM LEVIOSA
Se usa para hacer levitar y controlar objetos.
POLVOS FLU
En el universo fantástico de Harry Potter los Polvos Flu sirven para transportar objetos mágicamente.
AVADA KEDAVRA
Maldición prohibida, la peor de todas!
LA CAPA DE LA INVISIBILIDAD
Esta capa es capaz de hacerse y hacer invisible a quien se la ponga, sin embargo, la capa no es invisible cuando no se está utilizando
MAGIA
Nuestro amor

septiembre 27, 2016

El gigante de Cayalá





Amanecer: El gigante de Cayalá es una escultura de 18 mts de largo y 3 mts de alto, tallada de 25 metros cúbicos de mármol beige, realizada por el escultor Walter Peter Brenner. Representa a un hombre que está saliendo de la tierra y sujeta una llave de bronce en la mano derecha.




Historia

Esta escultura es una alegoría de la búsqueda de la felicidad. Se basa en una historia escrita por el propio escultor, que se desarrolla en Cayalá. En ella se narra cómo una niña salva un libro y un pergamino y, después de muchos años, sus nietos descifran la forma de despertar al gigante, que surge de la tierra para entregarles la llave de la felicidad. Este evento sucede después de que los niños practicaron las virtudes de:
justicia, templanza, fortaleza y tolerancia.
Esta obra se complementa con Curiosidad, fuente de las virtudes, un conjunto escultórico de 3 niños fundidos en bronce a la cera perdida colocados sobre la "roca encantada", un basalto volcánico cristalizado. El monumento completo tiene una dimensión de 3 m de diámetro y 1.5 m de alto. Tiene agua con peces vivos de colores a su alrededor. La fuente y el gigante están ubicados uno frente al otro.
La realización de la escultura tomó 3 años y dos meses y para ella se utilizaron 75 toneladas de mármol.

septiembre 15, 2016

KILÓMETRO 50







KILÓMETRO 50


Este es el día en el que llego a mi kilómetro 50, el inicio de una nueva década en mi existencia. Los años suficientes para sentirme realizada y feliz. Llego aferrada a mi única verdad, a la tranquilidad y al enorme deseo de continuar muchos años hacia adelante.
Al despedirme de mis 40´s he visto todos aquellos kilómetros recorridos por los que nunca volveré a pasar. Ahora con toda seguridad muestro las cicatrices del cuerpo y las del alma, porque ellas son la memoria de batallas ganadas y pérdidas, son las que me indican el futuro, las que trazan mis trayectos y proyectos, las que me recuerdan que a pesar de todo no debo perder la fe, la esperanza y la felicidad.  Y a quienes llamo mis experiencias.
Llego a mi kilómetro 50 llena de versos y pasiones, con el aroma del sándalo en mis manos, llena de música, fiestas y sangre valerosa, de convicciones conquistadas, y mágicos amores. Soy una mujer que ama la sencillez de lo cotidiano, las lluvias de septiembre, las lunas y estrellas de diciembre, los amigos que nutren mi corazón.
Soy una mujer ahora capaz de abrazar a su niña, sin miedo a reproches, ella y yo ahora en perfecta comunión de complicidad y ternura. Soy la mujer amante de interminables noches de lectura, de carcajadas libres, de palabras sueltas, de abrazos apretaditos y copas de vino. Y por supuesto amante de la buena cocina.
Saludo con ilusión esta nueva década de vida que hoy comienza, busco mi centro y hago una reverencia a los años que se fueron. Pido al universo me permita acabar lo inacabado, llegar al lugar deseado, nunca más abrir las puertas de lo antes cerrado, caminar de la mano con mis sueños, disfrutar cada minuto con mis seres amados, y tener la valentía de tomar la vida cada día. Pido al destino me ayude a darle al mundo lo mejor de mí.
Enaltezco y honro con mi primer libro a mi madre la mujer que me dio la vida, mi fiel compañera por estos cincuenta años. A mis musas, pido me revelen mágicas letras y guarden sus secretos en mi pluma, que sean ellas quienes me dejen respirar el aroma de las flores etéreas, saborear la alegría de la juventud eterna, y poseer un halo de misterio en el arte para poder ver con los ojos del alma.
Pido al universo muchos años más, y recorrerlos de manera consciente, prometo cuidarlos con alegrías, flores, sueños, tertulias, copas de vino, trabajo y amigos, familia y amor del bueno.
Prometo vivir un día a la vez.


¡BIENVENIDO SEAS KILÓMETRO 50!