enero 30, 2014

Clarice Lispector

"Ya escondí un amor por miedo de perderlo. Ya perdí un amor por esconderlo. Ya me aseguré en las manos de alguien por miedo. Ya he sentido tanto miedo, hasta el punto de no sentir mis manos. Ya expulsé a personas que amaba de mi vida, ya me arrepentí por eso. Ya pasé noches llorando hasta quedarme dormida. Ya me fui a dormir tan feliz, hasta el punto de no poder cerrar los ojos. Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que ellos no existen. Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron. Ya pasé horas frente al espejo tratando de descubrir quién soy. Ya tuve tanta certeza de mí, hasta el punto de querer desaparecer. Ya mentí y me arrepentí después. Ya dije la verdad y también me arrepentí. Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar en silencio en un rincón. Ya sonreí llorando lágrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír. Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían. Ya tuve ataques de risa cuando no debía. Ya rompí platos, vasos y jarrones, de rabia. Ya extrañé mucho a alguien, pero nunca se lo dije. Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar. Muchas veces dejé de decir lo que pienso para agradar a unos, otras veces hablé lo que no pensaba para molestar a otros. Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros. Ya conté chistes y más chistes sin gracia, sólo para ver a un amigo feliz. Ya inventé historias con finales felices para dar esperanza a quien la necesitaba. Ya soñé de más, hasta el punto de confundir la realidad. Ya tuve miedo de lo oscuro, hoy en lo oscuro me encuentro, me agacho, me quedo ahí. Ya me caí muchas veces pensando que no me levantaría, ya me levanté muchas veces pensando que no me caería más.Ya llamé a quien no quería sólo para no llamar a quien realmente quería. Ya corrí detrás de un carro, por llevarse lejos a quien amaba. Ya he llamado a mi madre en el medio de la noche, huyendo de una pesadilla. Pero ella no apareció y fue una pesadilla peor todavía. Ya llamé a personas cercanas de "amigos" y descubrí que no lo eran... a algunas personas nunca necesité llamarlas de ninguna manera y siempre fueron y serán especiales para mí... No me den fórmulas ciertas, porque no espero acertar siempre. No me muestren lo que esperan de mí porque voy a seguir mi corazón! No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente! No sé amar por la mitad, no sé vivir de mentira, no sé volar con los pies en la tierra. Soy siempre yo misma, pero con seguridad no seré la misma para siempre! Me gustan los venenos más lentos, las bebidas más amargas, las drogas más potentes, las ideas más insanas, los pensamientos más complejos, los sentimientos más fuertes. Tengo un apetito voraz y los delirios más locos. Pueden hasta empujarme de un risco y yo voy a decir: "¿Qué más da? ¡Me encanta volar!"

Clarice Lispector



enero 09, 2014

UN POEMA SENCILLO


UN POEMA SENCILLO


Quizás te escriba un verso, sin nombrar aquella noche en la que reposé en tu boca, letras que omitan la fascinación que sentí al  contemplar la belleza de tu rostro, un poema que no hable de la magia del vuelo azul de las mariposas, de la sencillez de las flores, de los campos en primavera, del exquisito olor de la uva triturada  en nuestras copas,  del color del viento, ni de amargos silencios.
En estos versos no habrá un ave que sobrevuele el cielo, ni metáfora que la invente, no se posará un grillo cantor sobre tus noches, ni luna que te robe lamentos, no escucharas el paso del río, ni tendrá amaneceres sobre nuestros cuerpos.
No echare mano del mar, ni de las estrellas del cielo, te escribiré un poema sencillo, que al recordarlo traiga a la imaginación del lector, la sonrisa dulce de tu semblante, lo profundo de tus bellos ojos tristes, el eco de tu voz, y este peregrinar mío hacia tu encuentro.


© 2014. Mayela Bou

octubre 15, 2013

Abraza....


...Abraza la soberbia que hay en ti, porque detrás de ella hay una niña no querida...
...Abraza la exigencia que hay en ti, porque detrás de ella hay una niña que no ha sentido el amor...
...Abraza a la “agradadora eterna” que hay en ti porque detrás de ella hay una niña rechazada...
...Abraza la ira y el enojo que hay en ti, porque detrás de ella hay una niña abandonada...
...Abraza a la solitaria que hay en ti, porque detrás de ella hay una niña excluida y discriminada...
...Abraza el desgano, la apatía, la falta de sentido, porque... detrás de todo esto, está tu niña padeciendo ser quién no es...
...Abraza el dolor que hay en ti, porque detrás de él hay una niña lastimada...
...Las niñas que habitan dentro de nosotras, están empezando a manifestarse y esta vez no van a parar hasta ser escuchadas...

...Por favor, desde lo más profundo de mi corazón te pido, no la silencies más...
...aprender a integrarla, a comprenderla, a abrazarla, a liberarla, devolverla a la vida, esta es la tarea de hoy, 
te aseguro que es el camino para que tu Divinidad baje a la tierra...

...Baja por favor a la Tierra...

-Pamela Labatut-
 


septiembre 15, 2013

Kilómetro 47



La vida se nos presenta con diferentes matices, a veces deslumbrantes  y otras veces insignificantes, y no por ello deja de ser el mejor de los regalos.
Tomar la vida cada día es una responsabilidad que vamos asumiendo con valentía, con conciencia y con honor; con el pasar de los años vamos descubriendo la magia que trae el acto de vivirla.
Cuando descubrimos que la sencillez de las cosas es lo que verdaderamente le da color a nuestros días, entonces somos capaces de ver la vida en su verdadera dimensión.

Kilometro 47, un año más que celebro  mi existencia, días en los que la vida se ha pintado para mí con sus mejores colores, brillo de arco iris,  sin omitir algunas épocas, noches oscuras,  que por ser deslucidas se borraron por completo, dando paso a la luz, al brillo de la existencia.
Cumplir 47 años me hace pensar en todas esas cosas que deseo en la vida, y que al final parecieran casi nada, pero para mí lo son todo.

Deseo poder ver cada mañana el resplandor de la vida  en los ojos de mis hijos mientras ellos estén a mi lado, la ternura de sus palabras nocturnas deseándome un feliz descanso. Deseo que cuando se hayan ido de casa éste sea el recuerdo más dulce y tierno que me acompañe.
Deseo quedarme sin aire a causa de la risa que provocan los amigos reunidos en amenas tertulias alrededor de una fogata,  recordando el pasado, inventando el futuro, repartiendo el gabinete  presidencial.
Deseo a mi gato Luna cada madrugada calentando mis pies, el ronroneo de su corazón, los ronquidos de mi perrita mientras me acompaña en las noches interminables de lectura, el sonido de los grillos y el silencio hermoso de cada amanecer.
Deseo la compañía calentita e incondicional de mis hermanos, los besos que mi madre guarda sobre mi frente,  el instante en el que mi mano es acuñada dentro su mano, deseo abrazos sinceros y tiernos, esos que los hermanos mayores le dan a su hermanita menor.
Deseo música en el alma, la guitarra de Rodrigo vibrando en las madrugadas,  un pedazo de cielo en donde escribir mis versos, musas que me quiten el sueño,  perderme con las canciones de Serrat y Sabina como si fuera una trovadora junto a ellos, compartir los libros y un café con Pablo,  llorar cuando lo amerite el tiempo, gritar para vaciar el alma, reír, danzar y cantar sobre la partitura de la vida. Deseo las notas dulces y sencillas de una cajita de música con su balletista dentro de mi corazón, y cada noche un te amo soñoliento de Fátima,  leer los versos de Benedetti, soñar con las letras del capitán, e irme a la cama con las novelas de Isabel Allende.

Deseo más inviernos que veranos, caminar bajo la lluvia,  gotitas de luz aferradas a los hilos de mi pino, noches estrelladas, lunas rojas y azules, amaneceres en la playa junto a mis amigas, el verde de los arboles que rodean mi casa, las flores del jardín acompañando mis tardes solitarias. Y los pintorescos atardeceres que se guardan en la montaña. 
Deseo el gris melancólico del cielo, el azul profundo de las tardes de diciembre y el naranja de los atardeceres de verano. 

Deseo chocolate caliente para ver películas con mis hijos, las interminables sobremesas con los sobrinos, historias de familia, cuentos y leyendas que forjan nuestras memorias, deseo navidades con amigos y familia.
Deseo que mis noches taciturnas sean cortas, silenciosas, como también deseo noches apasionadas, largas e interminables. Deseo caminar sobre la piel del mundo, viajar con la imaginación, abrazarme a la ilusión y enamorarme las veces que sea necesario hasta encontrar el amor.
Deseo el recuentro con aquellos seres amados que hoy viven lejos, venerar a mis familiares muertos y honrar a los vivos, brindar por los amigos que murieron, y alzar la copa con los que aún estamos en el ruedo. 

Deseo ver los cafetales y cañaverales en flor,  amar esta tierra que me vio nacer, conquistar el mar y cruzar los cielos, ver cada mañana el volcán de San Salvador vestirse de azul, enamorarme de mi ciudad. Comer chorys y pupusas con los amigos e inventarnos un nuevo himno nacional.

Deseo seguir conquistando mi libertad, sostener mis convicciones, y ser leal a mis principios,  amarme y aceptarme como lo que soy, compartirme con los demás, servir con alegría a quienes me necesiten y buscar ayuda con humildad cuando las fuerzas y el dolor me roben la serenidad. Deseo que mi trabajo siempre recompense mis esfuersos de manera generosa y que nunca me falte trabajo mientras tenga fuerzas para laborar.

Deseo tardes y noches de café, de té, de cervezas y vino, de amigos y compañeros de camino, deseo escaparme de mi trabajo para reunirme con las amigas, mujeres que adornan la vereda del camino, compañeras, cómplices, camaradas, mis hermanas. 
Deseo abrigarme en los brazos de mi amante, cantar esa canción de amor que guardamos en el alma, robarle minutos al tiempo, espacio a la distancia, caminar de su mano la orilla del mar, y decirle cada día cuanto le amo.

Deseo más que un pan o una sopa caliente sobre mi mesa, la tranquilidad de ganar mis alimentos con el fruto del trabajo, deseo tantas cosas materiales como las necesite, nada que me aparte de mi esencia, que comprometa mi verdad.
Deseo que el tiempo que me faltan por vivir, me sorprenda cada día y me enamore de la vida con la misma pasión que lo he hecho estos 47 años.

Todo cuanto deseo pareciera casi nada, pero para mí lo es todo.


Bienvenido sea mi kilómetro 47! 




agosto 20, 2013

“Yo te busco porque podría escribir un libro sobre una caricia tuya
 y cien tomos sobre una tarde contigo.
 Pero sobre todo te busco porque 
sólo tú sabes cómo se borra el contorno
 inacabable de mi soledad.” 
- Marwan.




junio 07, 2013

“Curamos mal de amor y herejías”


En una clínica muy limpia y remilgada
colgaba un anuncio en dos tajadas,
en la primera se leía:
“Curamos mal de amor y herejías”,
en el segundo se visualizaba:
el precio y la cura que se le realizaba.

Entró un caballero, muy guapo y de sombrero,
enfermo de amores y con cara de borrego.
La doctora, que se encontraba esperando desde enero
preguntó al paciente que si llevaba dinero.

Cúreme usted doctora mía éste mal que me tiene ciego,
escribo sin parar versos de amor, y por las noches en mi tintero navego.
Le hablo a la dulcinea como si fuera yo Don quijote,
después me duele la cabeza y grito como un coyote.
Sáneme doctora que esta enfermedad del amor me acongoja,
me trae delirando, y por la noches soñando
que caminamos con mi amada por La Rioja.
Me voy a volver loco, de pensar en su boca roja,
y lo peor de todo, es que la condenada, se muerde
los labios frente a mi  y ni siquiera se sonroja.


A ver… a ver… _dijo la doctora un poco preocupada,
te voy a revisar para buscar la enfermedad mencionada.
En los ojos te veo una luz disimulada,
será que buscas a una gitana encantada?
Déjame ver tus manos_ dijo la doctora apresurada...
Por Dios! caballero, sí que me tienes preocupada!
tus manos se mueren por dar caricias a tu amada,
y dónde pues habita esta pasmada que no viene
a que tus manos la dejen extasiada?

Pensativa la doctora…
y muy preocupada
sentòse en una mesa retirada
a pensar en un brebaje que de amor al caballero sanara

Acércate noble caballero, mírame a los ojos  y quítate el sombrero,
te diré mi pócima secreta porque te quiero.
Párate frente a un espejo
y con mucho vigor declárale tu amor,
que nada te detenga, ni te produzca temor.
Súbela a volar en tu tintero y que aunque ella piense
que de la cabeza estas un poco huero
háblale de amor y será un tiro certero

Embelesada  con tus versos quedara la pasmada
que ha pasado tanto tiempo de ti enamorada.
Anda noble caballero aprendiz de don quijote,
soñador de veleros, dueño de tu pluma y tu tintero
declárale tu amor y vive feliz con ella como un cipote!


Me voy doctora mía…
Ya no  siento esa agonía,
ahora solo sueño que bordeando en la ensena
Trincare a mi dulcinea amada y le quitare la cara de pasmada!

 ¡Un momento caballero…!
Qué no ha leído usted el letrero escrito y muy certero?
Léalo  pues bien…
usted debe pagar por mis servicios prestados,
que no son nada regalados,
y si no anda ni centavos
se me va bajando los calzoncillos apretados.
Porque la doctora necesita que le paguen aunque sea con amor
los servicios prestados por quitarle ese dolor,
y vaya caballero que con usted  quedaran bien pagados
y yo enferma de amor con los ojos apagados.


© 2008. Mayela Bou