marzo 24, 2012

Monseñor Oscar Arnulfo Romero


El sonido frío de un disparo enmudecía por completo la voz profunda del arzobispo, 
mas el asesino no sabía que la voz de un pueblo nacería con su muerte, esa tarde se gestó en las entrañas del dolor, de la injusticia y de la indignación.

Un pueblo que si pedía cambios le mataban.

Ahora tiene la voz de su mártir para denunciar, exigir, cambiar, y hacer valer cada uno de  sus derechos.

Un pueblo que tiene el compromiso de haber dado a luz una voz enérgica, sencilla, honesta, profunda y directa.

En honor a ella ningún salvadoreño debe callar las injusticias. 

 
«El derecho a la verdad y el derecho a la justicia son indispensables para terminar con la impunidad por las violaciones graves de los derechos humanos. [...] En todos los casos, respetar este derecho es una forma de advertir a los demás de que las violaciones no pueden permanecer ocultas durante mucho tiempo.»
Mensaje del Secretario General Ban Ki-moon
24 de marzo de 2012

El 21 de diciembre de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó  el 24 de marzo como Día Internacional del Derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas.


El propósito del Día es el siguiente:
·         Promover la memoria de las víctimas de violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos y la importancia del derecho a la verdad y la justicia;
·         Rendir tributo a quienes han dedicado su vida a la lucha por promover y proteger los derechos humanos de todos y a quienes la han perdido en ese empeño;
·      Reconocer en particular la importante y valiosa labor y los valores de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, de El Salvador, quien se consagró activamente a la promoción y protección de los derechos humanos en su país, labor que fue reconocida internacionalmente a través de sus mensajes, en los que denunció violaciones de los derechos humanos de las poblaciones más vulnerables y su dedicación al servicio de la humanidad, en el contexto de conflictos armados, como humanista consagrado a la defensa de los derechos humanos, la protección de vidas humanas y la promoción de la dignidad del ser humano, sus llamamientos constantes al diálogo y su oposición a toda forma de violencia para evitar el enfrentamiento armado, que en definitiva le costaron la vida el 24 de marzo de 1980.


La Asamblea General de la ONU, en su resolución, invita a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales, así como a las entidades de la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y los particulares, a observar de manera apropiada el Día Internacional.

2 comentarios:

  1. La Iglesia debería haberle hecho Santo y no a Balaguer...en fin.

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  2. Alson, esas son las estupideces que comete la iglesia, pero a San Romero le hemos hecho santo los salvadoreños y ustedes que estando tan lejos de este país conocen su dolor y reconocen la lucha de este hombre.
    Siempre es un lujo leerte, gracias por venir a mi cafecito.
    Besos guapa!

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