Hoy
amanecí con esa historia palpitante en
mis recuerdos,
esa
que guardo en los pliegues del alma,
en los
escondites del cuerpo.
Hoy
amanecí con tu nombre persiguiendo mis labios,
con
tus hermosísimos ojos negros, indicándome el camino,
con tu
cálida mano acariciando mis melancolías.
Hoy
amanecí anhelante de ti,
con el
olor de tu cuerpo cortando mis sentidos,
con la
ternura perdida en un mar profundo,
sin
rumbo, sin puerto de retorno.
Hoy
amanecí con esta historia imperfecta,
inconclusa,
fragmentada, pero maravillosa.
Delicada
historia, nuestra historia de amor.
© 2015. Mayela Bou