Mi ciudad amaneció con el aroma de los Jocotes de corona y los marañones de azucarón, con un cielo nublado anunciando la llegada de algunas chicharras que entonan su canto vacacional, mi alma danza con esa sensación tan cálida y suave, que solo se encuentra en el contoneo de las caderas de una mujer latina, con ritmo tropical.
Me marca una sensación, como si la arena de mi reloj biológico, iniciara su conteo
lentamente, granito por granito, el calor del trópico nos recuerda que vivimos en uno de los mejores climas del mundo, respiramos un aire dulce entre canela y azúcar morena, en nuestro paladar empiezan a desfilar todos esos sabores a mangos en miel, torrejas, conservas de jocotes, plátano y camote, una dulzura de frutas tan nuestras como nuestra propia identidad.
Algunos árboles del campo se adornan con sus frutos, maravilla de colores, nances amarillos, mangos verdes, jocotes rojos, paternas, cocos, zapotes; otros árboles un poco tardados nos adornan con sus flores, belleza impresionante la del marañón japonés, qué antes de dar paso al fruto nos regala una alfombra color fucsia, para que olvidemos un poco el polvo árido que siempre está bajo nuestros pies.
Al fondo de la ciudad y entre tanta belleza, el volcán de San Salvador, quitándose su ropaje azul de invierno, para desnudarse el alma en un verano caliente y hostil, vestirse con los colores terracota, impresionante regalo de la naturaleza, lleno de vida salvaje, animalillos silvestres, hogar de los pericos que a las cinco de la tarde nos deleitan con su cantar, manantiales y rocas que cuentan la historia de un centinela que ha cuidado nuestro hogar por milenios.
Mi tierra, como mujer que luce una flor en su cabeza, se adorna con los Maquilishuat en flor, en su pecho cual prendedor, lucen los colores del Torogoz, su aroma de caña dulce nos envuelve en la calidez de un trapiche, que muele la ternura de la tierra en una noche de luna llena para entregárnosla en una gota miel al paladar enamorado de la tierra que nos vio nacer.
Entrar al Facebook de nuestro amigo Jorge De Sojo Figuerola significa que hemos de quedarnos horas viendo las fotos de Nuestro El Salvador de antaño. Confieso que es un vicio que disfruto a lo grande.
Esta noche me encontré con el álbum de “anuncios antiguos” y en éste mismo encontré la fotografía de los carros Ford que se vendían en aquellos años en el país, estamos hablando de principios de 1900,
El anuncio me hizo recordar mi amistad con el Dr. Orley Ford quien se decía era hermano de Henry Ford, ya que cada cierto tiempo por barco se le hacía llegar un carro nuevo de la misma marca de sus apellidos.
Orley Ford, nación en el año de 1893 en Washinton y murió en noviembre de 1972 en San Salvador. Para ese entonces yo contaba con solo 6 añitos de edad y ya era amiga del Dr. Ford, con quien platicaba a la salida del colegio, él y su esposa Lillian Shafer Vivian en la casa que estaba frente al colegio, me encantaba ver los modelos de sus carros, él era un viejito elegante y muy simpático, con su típico español mal hablado y la dulzura de un abuelito, se vestía con camisas blancas manga larga, pantalón negro y corbatín.
Los niños y niñas del colegio le cantábamos:
Dr. Fooord
Dr. Fooord
Sáqueme la muela,
Sáqueme la muela
Por favor
Por favor
Orley Ford era dentista y había llegado a El Salvador como pionero de una iglesia cristiana evangélica.
A veces entraba a la casa de los Ford, ahora que lo pienso era como entrar a un museo, todo era impecable, habían fotografías antiquísimas de los Ford, un piano de cola marca Feurich, por primera vez vi un cuarto adornado en sus paredes con papel tapiz de múltiples flores moraditas de lavanda y unas lámparas que parecían sacada de algún castillo de la realeza francesa.
Lillian, la esposa del Dr. era una mujer alta, delgada, muy silenciosa, se vestía con ropa muy sobria, toda ella era un enigma, pero había algo en sus ojos que llamaba mi atención, nunca sabré que era, ella generaba en mi, ternura y miedo a la vez.
El año que murió Orley Ford fui a la capilla donde lo estaban velando, nunca lo he olvidado, porque fue el primer muerto que vi en mi vida y al que me obligaron a ver, recuerdo a mi maestra cargándome en brazos, para que alcanzara a ver al Dr. Ford en su ataúd.
Creo que todo este recuerdo viene ligado a mi cabecita con un olor en particular y es de la creolina, un producto líquido, color marrón negruzco, de olor penetrante y características altamente desinfectantes. Está compuesto de Creolina pura y agua. Se utiliza principalmente para la limpieza de baños, potreros y demás sitios que requieran condiciones bastante higiénicas.Que horror nos veían como animales de granja a los alumnos.
Con este líquido limpiaban los baños y la capilla del colegio, desde que tengo seis años de edad, para mí, éste es el olor de la muerte, el olor que trae los recuerdos del Dr. Ford en su ataúd.
Posteriormente a su muerte, era terrible para mi ir a los baños del colegio, olía a muerto y cada vez que entraba sentía la mirada de Orley Ford y su mano alcanzando mi hombro, fue ahí que puse a prueba la velocidad de entrar, orinar y salir en menos de medio minuto.
Pues ha sido sorprendente que al poner la foto de los manguitos verdes en Facebook han tenido más comentarios, que los poemas que escribo, jajajajajajaja! pero la verdad es que no hay como los mangos verdes tronaditos, frescos y aciditos de temporada, es todo un poema comérselos. Lo malo es la gastritis que me estoy buscando, por comer casi 25 o 30 mangos al día, pero descansando de los manguitos cambié por la sandía, y en un ratito de relax que he tenido me puse a buscar información sobre ésta fruta roja y verde, cual cántaro de agua calmando la sed que provoca el calor que nos anuncia un verano infernal, que delicia es una mordida de sandía dulcita, claro no comeré ni 25 ni 30 con una sola es bastante, además hidrata, pero… a qué no sabían que la sandía es una viagra natural?
Ajá! se sorprendieron!!
Pues eso… es una viagra natural
Esto se debe a su contenido en citrulina, una sustancia que relaja los vasos sanguíneos y produce el mismo efecto que tiene la Viagra para tratar la disfunción eréctil.
Científicos de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, han revelado que una raja de sandía podría tener efectos semejantes a los de la Viagra, el fármaco de disfunción eréctil, e incluso podría aumentar la libido.
Los investigadores aseguran que al comer la sandía, la citrulina se transforma en arginina, un aminoácido que "mejora la producción de óxido nítrico, que a su vez relaja los vasos sanguíneos, y éste es el mismo efecto que tiene la Viagra para tratar la disfunción eréctil".
Los expertos explican que el único problema es que esta sustancia se encuentra en mayor concentración en la corteza de la sandía, por lo que investigan la posibilidad de producir nuevas variedades de la fruta con mayores concentraciones de citrulina en la pulpa.
Pues como ven, la sandía tiene su gracia, será buena idea comerla en horas de trabajo???
Aahh.. Pero es que los manguitos guardan en su ADN los recuerdos de mi niñez, esos recuerdos escolares qué a los adultos se nos vienen con solo el primer destemple de los dientes, saborear una de aquellas bolsitas de mango twis con sal, limón y alguashte, que sabor más rico, con el llegan los minutos de recreo, la hora de salida del colegio, de aquella hebra de hilo de mango que nunca paraba de salir y te untabas toda la mano y hasta chorreaba por el brazo un hilito de limón.
Me acuerdo de la señora que vendía mango en su canasto afuera de mi colegio, cuando yo ya llevaba varios minutos paradita a la par de ella y no decía nada, la Sra. me preguntaba: Quiere mango Mayelita? y yo le decía: _no tengo dinero (0.15 ctvs de colon) _agárrelo que su mami me lo pague cuando venga ella.
Mi pobre madre siempre andaba pagando mis deudas de colegio, yo le veo el lado positivo, siempre tuve buen crédito y excelente récor.
Con los recuerdos del mango también llegan aquellos almuerzos de pura frutas antes de los entrenos de Basquetbol, sentaditas en el caserón viejo del colegio ahí por donde estaban unas lavadoras más viejas que Matusalén, todas en circulo esperando el pitazo del Sr. Elías,
Ah! y las que comían en clase, cómo no acordarse de esas, si eran todas unas diestras en la materia, yo como toda la vida me ensucio la blusa no podía hacerlo sin que se dieran cuenta, aunque una vez me tuve que comer la copia de matemáticas.
En fin la época de mangos verdes esta hilvanada con la recién entrada a clases aquí en mi país, se une a ese olor inconfundible de cuadernos nuevos, lápices de colores, borradores y sacapuntas, promesas de estudiar mas este año, loncheras con pacitos de frijoles y platanitos fritos, al fondo basuritas de sacapunta, cartitas de las mejores amigas, que lindo…. el mango verde me trae ese sabor a infancia que me encanta recordar.
El segundo de mis hijos inicia este 2012, su último año de colegio, me alegra tanto verlo como ha decidido disfrutar hasta el último de los días, está viviendo lo que más adelante serán los recuerdos que le pintaran una linda sonrisa en el rostro.
Buena suerte Rodrigo, te deseo muuuchos mangos, minutas de sal y limón, panes mata niños del chele, tortas del chino, bolis de coca cola, gaseosas en vaso de cartón, de las de maquina (guacala), pero cuando uno es menor de edad pobre e indocumentado le toca tomar de esa agua con azúcar y colorante, que cada minuto lo vivas al lado de tus amigos y lo guardes en tu corazón.
Pero por favor no te olvides de estudiar!!! jajajajajajajaja!
En los primeros días de cada año es muy usual que los brujos, chamanes, curanderos, estudiosos del tarot, suegras, videntes, astrólogos y vaya a saber usted cuanta babosada más existe, hacen sus predicciones, y claro está, que hay una enorme bola de incrédulos que las toman muy apecho.
Esta mañana me he reído leyendo las predicciones de un brujo mexicano, Antonio Vásquez a quien llaman “El Brujo Mayor”,
El señor brujo hablo de muerte, guerra, crisis, enfermedades y resultados de elecciones, desde ese momento supe que estaba frente al escrito de un gran maestro de las profecías, jajajajaja y de qué más se hablas en este mundo por dios!
Al tener tanta sabiduría frente a mí, fui tocada por las brujas de la Santa Rodilla Sangrante y adoradoras del divino miembro, y aquí les van mis predicciones del 2012
En El Salvador.
-La Sra. Alcaldesa de Antiguo Cuscatlán Milagro Navas, será víctima de una nueva arruga en su rostro.
-El Sr. Norman Quijano Alcalde de San Salvador, vera mayor número de canas en su hermosa cabellera de puercoespín.
-El Sr. Obispo de San Salvador Jose Luis Escobar Alas, mantendrá a lo largo del año diversas pesadillas, algunas que lo sepultan entre escombros de azulejos de múltiples colores y otras más frecuentes, que tendrán que ver con un pueblo que se revela por medio de Facebook.
-Puedo vaticinar que al Sr. bachiller presidente de la república, “el innombrable” es odiado por un nuevo salvadoreño cada 60 segundos.
-Veo… Veo… que los días de la Sra. Ministra de Salud María Isabel Rodríguez se están acabando y que pronto Su Hermana Matusalén puede ser que venga por ella.
-Siento una punzada en el hígado, debe de ser porque Ciro Cruz Cepeda se va a enfermar de cirrosis.
-Me duele el bolsillo, veremos el aspecto económico
-NOOOO!!!! aquí dice que me faltaran 10 ctvs. para el bus, que me van a quitar la luz, y que el agua contaminada que me vende ANDA tendrá un alza monetaria y bacteriológica.
-La gasolina tuvo un alza de 0.18 centavos en impuestos…. señores!! lo estoy viendo… ahí van volando nuestros impuestos a las bolsas de los señores políticos, diputados y malos padres de la patria, lo veo tan clarito… pasa frente a mi nariz.
-Uy! aquí dice que mucha gente se va a enfermar de diarrea, sobre todo los que comen panes mataniños en el estadio Cuscatlán, nos va a cubrir una enfermedad que se llama resaca pero solo se sentirá los días Lunes, eso significa que para el viernes ya estaremos bien.
-Habrá mucha lluvia, casi un diluvio, puedo ver como se vuelve a ir con el río La colonia Malaga, veo a varios señores con chalecos anaranjados hablando puras pendejadas a los que deberíamos enseñarles algunas soluciones.
-Dios mío!!! Tendremos algunos días de 45 grados de temperatura, esto debe de ser por culpa de los Mayas que no podían contar.
EN EL MUNDO
-Puedo visualizar al Presidente Obama un poco más canoso y más bronceado.
-Una cosquillita por ahí me dice que los chinos están habitando todo el mundo, cuando salgo a la calle no sé si vivo en San Salvador o en la China.
-Puedo ver a la Sra, Presidenta de Argentina en una lujosa tienda de joyas, comprándose unas tonteritas, solo para salir de la depresión de su viudez.
-En cuba tiene prohibida la entra la Sra. muerte, porque se puede llevar al Sr. Castro, y el régimen no lo va a permitir.
-Hay una Madrileña a la que puedo ver dentro de mi corazón y en la que puedo verme yo también, nos veo ahorrando para irnos de mochileras.
-Puedo visualizar en África mucha hambre pero también mucho derroche, todo envuelto en hipocresía.
-Adivinen quien tiene cara de susto?? si señor! el mismo Ratzinger, no ha terminado de levantar una pata cuando ya metió hasta las rodillas la otra.
-Veo guerra, hambre, soledades, crueles inviernos y veranos despiadados, pero también veo a un ser humano cambiante, luchador, digno, entregado a luchar por cambiar las cosas, un ser humano que no se dejara robar la dignidad por ninguna circunstancia, porque aun creemos en nosotros.
Los planetas se están alineando, el sol sale cada día, la luna juega a las escondidillas, usted es capaz de regalar sonrisas, crea en su poder, en su energía, compártala y busque ante todo la felicidad, esa que solo nace de su interior.
Y lo último que puedo adivinar es una sonrisa en su rostro y pensando:
Ah! Mayela, cada día más loquita mi amiga!
Ajá! te lo adivine verdad??
Quedan invitadas a los aquelarres de las brujas felices, con las integrantes de la Santa Rodilla Sangrante, aunque debo decir que yo no soy adoradora del divino miembro, eso es solo por algunas, jajajajaja!
Fotografía de Lilian Ulloa (mi fotografa favorita)
Despidiendo al 2011
Despedir cada año, es a veces rutinario, pero existen años en nuestras vidas a los que es difícil dejar ir, he visto despedirse al 2011 hasta su último segundo, le he dicho adiós con nostalgia e inmensa gratitud, un año maravilloso para mí.
Desde su primer minuto hace 365 días llegó a mi vida con la algarabía y fiesta de mis hijos y sobrinas, me rodeo de retos y premió mis esfuerzos, me ha visto llorar como nunca antes, pero igual me ha visto sonreír libremente, algo que en años anteriores se había perdido, un 2011 lleno de mi esencia, de reencuentros personales, de soltar temores y abrazar la valentía, un año de nuevos amigos y tertulias, de silencios prolongados y eternas noches de lágrimas ahogadas en una copa de vino.
Historias estremecedoras, contadas al calor de algún cigarrillo, tardes de conversación, acompañadas de ricos bocadillos, aahh.. que delicia, amigas nuevas, historias nuevas, miradas nuevas, abrazos llenos de amor despidiendo nuestros encuentros, y nuestros corazones tejiendo la ilusión de una próxima vez para compartir todo lo que llevamos dentro.
He Celebrado la vida con mis seres amados, me rodearon de amor mi madre y mis hermanos, he cargado en mis brazos a los recién llegados, he recordado con nostalgia a los que ya se fueron, deseando nunca haberlos perdido.
Reencuentros formidables, con mis eternos compañeros en la vida, mis hermanos, consentida y amada por ellos, mis centinelas, mis ángeles, mi todo.
Abracé a mis hermanos menores con quienes nunca había compartido, vaya regalo más bello que me tenía preparado la vida, hemos reído, hemos explorado la historia buscando un punto de encuentro y en el que al fin nos hemos sorprendido, sabiéndonos de la misma sangre, amando al mismo padre.
2011, días de prueba y errores, de aciertos y batallas ganadas, noches sin estrellas, días fríos en los que nada me calentaba.
Primaveras adelantadas, festines solo porque sí, porque la vida es bella, pijamadas y amaneceres entre risas y carcajadas.
Los últimos días del 2011 me permitieron amar y ser amada, regalar atardeceres, compartir una fogata y un buen vino, perder la mirada en las montañas y sentir el abrazo del amor quizás inmerecido.
Como regalo de despedida mi 2011 me abrazó con la brisa de sus últimos días y me hizo volar alto, susurrando en mi oído, “Nunca vuelvas a doblar tus alas”.
Al finalizar el año, vuelvo la vista atrás, suspiro, veo mi bagaje lleno de amigos nuevos, de poesía, letras, canto, danza y alegrías, qué más puedo pedirle a esta vida? si me ha dado lo más valioso, el amor de mi familia y el amor de mis amigos.
Bienvenido 2012, bienvenido a mi vida, estoy preparada para cualquier cosa, horizonte en punto de fuga. Lista con pies descalzos, y vaqueros por mapas, corazón, ilusión y cantimplora.
Ven destino! dispara…
Que aún tengo fuerzas para enfrentarte!
FELIZ 2012 PARA USTED QUE ME LEE, EN SU HONOR ALZO MI COPA!
Era el año de 1926, mismo año en el que llegaron al mundo La reina Isabel II de Inglaterra, Marilyn Monroe, Fidel Castro, entre otros, también el mundo lloraba y despedía al gran Antonio Gaudí, A Rodolfo Valentino, al ilusionista Harry haudiní.
Un año de grandes acontecimientos, el escocés John Logie Bard consigue transmitir imágenes en movimiento a través de las ondas, sistema al que llamará Televisión.
Jucuapa, 1926. Un pueblito pequeño, al que sin duda lo adornaban ya los colores de la navidad, los cafetales en flor, y el dulce aroma a maíz tostado.
El Sastre del pueblo, mi abuelo, esperaba a la primera de sus hijas, y la abuelita Josefina traía al mundo a la mujer que mas tarde sería mi madre.
Pequeña, frágil, desapercibida, una más entre la dinastía de las Montoya, llegaba para ser el bastión de esas mujeres, la fuerza que las traería a San Salvador a conocer una vida diferente.
En sus 85 años, ha tenido una de las trayectorias de vida más interesantes, ha visto al mundo convulsionarse en guerras crueles y frías, testigo de la guerra de su propio país, incansable defensora de los más necesitados, celebró la conquista del espacio, la caída del muro de Berlín, llora la construcción del muro fronterizo entre México y los EEUU, ha vivido las grandes recesiones económicas del mundo y las propias.
Amante de la literatura, ha viajado a mundos desconocidos, con El quijote, se ha enamorado con un corazón de piedra verde, levanto una familia entre sus 100 años de soledad, conoció los inicios de la humanidad con Los hijos de la tierra.
Amante de Shakespeare, el teatro y sus tablas en su corazón, la música en su alma, Beethoven, Mozart, Chopin, forman parte de su vida.
Amante de la poesía, hizo de las letras de Amado Nervo su oración:
“Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos,
ni pena inmerecida…”
Le he escuchado recitarle al mar, con la confianza de una amiga ante aquel que le ha acompañado desde su infancia:
“Ruge el mar, y se encrespa y se agiganta;
la luna, ave de luz, prepara el vuelo
y en el momento en que la faz levanta,
da un beso al mar, y se remonta al cielo…”
Una mujer que amó y fue amada, escribió sus propias historias de amor, escogió sus finales, sus aventuras, sus viajes, sus alegrías y sus tristezas.
Incansable trabajadora, honesta y sencilla, arquitecta de las modas, amiga de sus clientas, maestra de sus empleadas, ejemplo para muchos.
Artesana de sus sueños, conquistadora de sus propósitos, valiente mujer que hizo de su vientre 4 parcelitas para darle al mundo sus cosechas, les cuidó, les formó y les soltó a la vida con un soplido para que cada uno buscase su propio destino.
Esta es mi madre, valiente y bella mujer de 85 años, que ahora navega por facebook, tiene una enorme colección de música y libros en su Ipad, ve películas por blu ray, manda mensajes por celular, mira videos en youtube y desayuna con su tabletita a la par.
Una mujer que ha venerado la vida a cada instante, que ha llorado fracasos, como celebrado triunfos, que ha luchado entre la humildad y la soberbia, y que ha vencido muchas veces por esa capacidad de perdón tan noble que le caracteriza.
Ha respetado la muerte, ha enterrado a sus amores como ha dado vida a otros.
Valiente mujer, formadora de una familia, con una estela en la que ella trascenderá entre el corazón y el ADN de todos los que vendrán para escuchar su historia.
Mi madre quien a sus 85 años se para a observar un nuevo amanecer en el gran cañón del colorado, que por las tardes corre a ver su novela con doña Tony, su amiga cubana y en las mañanas se viste de vaqueros para salir en bicicleta con la eterna niña que habita en ella, la que guarda galletitas en la gaveta de su cama para comer a media noche mientras lee o ve películas, la que suelta libres carcajadas ante el buen humor, la sabia mujer que platica con su perro chiguagua, la abuelita protegida por el gran lobo, fieles amigos y compañeros, la que se sienta frente a la ventana de su cuarto a trabajar y a crear con dulce paciencia y eterna pasión sus huevos Faberge, la mujer que me dio la vida, a la que en este día vengo a entregarle mi corazón.
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.
Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La mujer con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los hombres machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, ¡sed de vida larga y de conocimiento!